“Godot se lo pasa pipa al lado de esta desolación y esta penuria: (“Dios me valga, otra cosa no sé hacer”)”
“En una fiesta, un presunto intelectual inglés me preguntó por qué escribía siempre sobre la angustia. ¡Como si fuese perverso hacerlo!... Me marché de la fiesta en cuanto pude y tomé un taxi. En la mampara de cristal, entre el taxista y yo, había tres rótulos. En uno se pedía una caridad para los ciegos, en otro una ayuda para los huérfanos, en el tercero un donativo para los refugiados de guerra. No hay que ir muy lejos para buscar la angustia. Nos grita a la cara dentro incluso de los taxis de Londres”
A vueltas quietas
“Necedad… necedad para… para qué… cómo se dice… necedad de esto… todo esto… necedad desde todo esto… de todo esto… entrever al parecer… entrever… necesidad al parecer de entrever… tenue a lo lejos allá lejos que… necedad de necesitar al parecer… entrever tenue a lo lejos allá lejos qué… cómo… cómo se dice… cómo se dice…”
“Paradójicamente, es en la forma donde el artista puede encontrar una solución de alguna clase. Se trata de dar forma a lo informe. Probablemente sólo en ese sentido podría existir una especia de afirmación subyacente”.
Finnegans Wake
“Anhelar la mente susodicha largo tiempo perdida para el anhelo. La susomaldicha. Hasta ahora susomaldicha. A fuerza de largo anhelo perdido para el anhelo. Leve anhelo en vano aún. A más leve aún. A lo levísimo. Leve anhelo en vano del mínimo anhelar. El mínimo anhelo indisminuible. Inaquietable mínimo en vano de anhelar aún.”

PorFinBlog

Un Blog por y para las Artes Escénicas, en Jaén y en el mundo.

PERIFERIA, de Juan Troyano Hernández

     Entre las juntas de las baldosas empezaba a surgir el verdor de la hierba que se rebelaba contra aquella barrera puesta entre ella y el sol. Pequeños brotes apenas invisibles que poco a poco iban dando pinceladas, como cuadraditos verdes entre tanto gris, entre cenefas indescifrables como jeroglíficos egípcios.
     Paseaba mirando al suelo, las manos en los bolsillos, pensando en cualquier otra cosa que no fuera ver crecer la hierba entre los adoquines, allá enmedio de la calle donde surgía una grieta. Debajo había vida, sólo habia que sacarla, picar la calle, hacer hondos agujeros por donde pudiera expandirse la epidemia verde.
     Hacía frío, pero él no lo sentía. Había cierto murmullo de coches allá por el centro de la ciudad, pero en la periferia parecía como sonido ambiental, lejano. En la periferia no tenía que ir por la acera esquivando a viandantes dislocados buscando no llegar tarde al trabajo. Hombres trajeados con maletín, mujeres con minifaldas y medias seminegras, que tal vez iban con la mente puesta en como conseguir que su jefe estuviese contento con ellas. Por eso se habian puesto su mejor y más bonita y cara ropa interior.

Continuar leyendo
32 Hits

EL TEATRO VACÍO

     Contemplarse en el alza cero de los francotiradores, con las palabras como un arsenal para filtrar la progresión del teatro en los recintos de la ciudad. Entrar en un teatro cerrado como se profana un panteón, pero con otras inquietudes, sin el acento circunflejo de Dios sobre el umbral. Ahí está el patio de butacas en sombras, y el espacio vacío. Cabe un aplique accesible para iluminar levemente el escenario. Con la candidez de la luna a través de una claraboya. Ojalá fuese cierto. Desde el patio de butacas de un teatro clausurado los espectáculos desfilan como por el mármol de un forense. Pero en mis manos tiembla el instrumental del hermeneuta. Entrar en un teatro cerrado como se acaricia la piel de una chica desconocida en la parte más trasera de un autobús en marcha.
     Y los teatros blanqueados, los teatros como nuevos inmuebles, los teatros como esa puerta franqueable bajo los títulos de crédito y las otras advocaciones. Los teatros fuera del circuito de las alarmas, del alto voltaje de los conciertos más arduamente urbanos, o de las salas de cine, o del video y los otros inciensos donde se depara el equilibrio voraz del año. Los teatros edificados sobre solares arrancados al cardo y a la ortiga, al especulador y al cronista del tiempo. Y los espacios vacíos. En un espacio vacío se convocan las huestes, pero ¿con qué texto se recupera el sabor de la palabra?

Continuar leyendo
47 Hits

"TRÍPTICO": TEATRO CONTRA VIOLENCIA DE GÉNERO

    

      Nuestro espectáculo "Tríptico", una "performance" de creación colectiva con la palabra, la imagen y la danza como protagonistas, está a disposición de los programadores para actividades culturales contra la violencia de género. Puedes descargarte el dossier aquí para completar tu información sobre el espectáculo. De todas formas, puedes contactar con nosotros a través del tlf. 606963449 o por mail:

       Dossier_Triptico.doc

18 Hits

"RECUERDA, CUERPO"

     Somos las tinieblas en el ardor del día, las desenraizadas flores en el aire, la frescura. Somos el agua posada en las hojas en presencia de la muerte. Nuestro sol, cuyo intenso calor nos arrebata... Nos confundimos con el corazón de la rosa, hija de la belleza. Somos las criaturas del verano, el aliento del anochecer, los días, cuando todo puede esperarse. Somos la irretornable sonrisa del ausente vislumbrada en las hojas del estío, aquél sol y sus desdeñantes luces falaces.

     Quisiera expresar este recuerdo... pero ya se ha extinguido... como si no quedara nada... puesto que lejos, en mi primera adolescencia, reposa. Una piel como hecha de jazmines... noche de agosto (¿Era agosto?) Noche... Apenas recuerdo ya los ojos; eran, creo, azules... ¡ah, sí! De un azul zafiro.

     Recuerda cuerpo no sólo cuánto fuiste amado ni tan sólo los lechos en los que te acostaste conmigo, sino también esos deseos que para ti, claros, brillaban en los ojos y temblaban en la voz y los frustró un fortuito obstáculo. Ahora que ya todo yace en el pasado, hasta casi parece que te entregaste a esos deseos, recuerda cómo brillaban en los ojos que te estaban mirando; y cómo temblaban en la voz para ti, recuerda cuerpo.

     El cuarto era pobre y ordinario, oculto encima de la equívoca taberna. Por la ventana se veía la calleja, estrecha y sucia. Desde abajo llegaban las voces de unos cuantos parroquianos que se divertían jugando a las cartas. Y allí, sobre vulgar y humilde lecho, fue mío el cuerpo del amor, y poseí los labios voluptuosos y rosados de la embriaguez, rosados de una embriaguez tal que incluso ahora, al escribir ¡después de tantos años!, en mi casa tan sola, me embriago una vez más.

59 Hits

"MEDEA, LA EXTRANJERA"

     ¡Oh cuerpo encinta de misterio, desde el fondo del liquen, entre sueños de caliente coral, ya te entreabrías a Jasón. Eras ya boca sedienta de semillas, ilímite horizonte! Jasón, Jasón, bien amado en la Cólquide, anterior a su nombre y a sus muslos dulcísimos. ¡Oh, mujer, en el fondo de tu naturaleza sólo un dios ha crecido, sólo un dios al que engulles entre labios suavísimos y húmedos! ¡Oh serpiente de amor inextinguible! Dime, dime, ¿de dónde esa profunda piedra de amor que es anterior a ti? ¿De dónde el fuego oblicuo que tu lengua reparte, esa ancestral, predestinada muerte y belleza? ¡Oh, Medea palpitante, mirándose en antiguas, claras aguas las negras trenzas y el azul turbado de la niñez en las remotas tierras! ¡Oh Medea en hondo eclipse, en sal de luna, herido el corazón, bañada en aguas trémulas: qué milagrosamente te desatas en el cuerpo salvaje, qué cobriza sabiduría surtiendo desde el légano! Ya silbas, oh reptil inspirado por los dioses de la destrucción, y en sombra acechas.

     Ese montón de Medea con espaldas de sangre fratricida, de violentas piernas de secretísima escritura, ese gemido amontonado y solo bajo cielos adversos arde, estalla de amor en roja lava. Cómo brilla el teatro manchado de rubíes asesinos y hermosos. Ojos crecen en semicírculo. Aquí, aquí la herida de la mujer herida duele en todos como boca enconada. Todos buscan el horror y el incendio. El rito, puro, ceba sus mariposas en ceniza.

    ¿Cómo escapar de las lianas verdes? Recógese el teatro en su corola disuelto de rumores y testigos mientras Medea se aleja por las calles, veloz y oscura hacia la noche en calma, manto que no fulmina y es sosiego... Persisten las pavesas en el aire, tenaces, sigilosas. Esa hormiga sin sueño que recorre el corazón, ¿es que no se pacigua?

Etiquetas:
51 Hits

"LO QUE NOS TOCA DE LOCURA"

     Qué hacer ahora que nos hicimos payasos como una burda imitación de los juegos de la infancia, cuando la espada de madera que nos construyó el abuelo nos golpeaba, sin que supiéramos que era el filo de la vida.

     Qué hacer ahora que estamos detenidos en la última imagen de la humedad del ojo, esperando el regreso de los perros infinitos que ladran con un doble nudo en la esperanza, rumbo al lugar donde mañana recogeremos lo que nos toca de locura.

    Cuánta herejía en el costado del sol y de los hombres, cuánto polvo colmando los rincones y las tejas de la casa, donde antes la lluvia bendecía con sus cauces de agua el cuento feroz de los ahorcados, y las historias de fantasmas que con un hilo de voz nos decían los mayores al anochecer.

     Cae sobre las casas y las calles enfangadas el primer mordisco de la noche, y ahí está mi padre sentado en la ventana alta, moldeando la herramienta que detiene el tiempo, conjugando un mínimo y cómplice solsticio para la próxima estación de aves migratorias.

55 Hits
Puedes comprar el libro de Vicente Ruiz haciendo una donación a traves de PayPal


Solo pulsa el botón superior y sigue los pasos.

Te puede interesar...

     Ahora no voy tras de mis sueños cuando estos vuelan. Ahora procuro no separar mis pies de la tierra cuando, mirando hacia afuera, me expando hacia dentro.    &n...
     En base al cuento de Mª Teresa Morales, hicimos este "corto-corto" para participar en el "Concurso de Video-Minuto" que la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Torrepero...
¿POR QUÉ? Nunca serás nada si has de vencer al espejo: sentencióme una sotana con armazón de maestro. Y nada soy. Pero tanto siento... El amor, la renuncia, lo débil de tierno: erguirse siempre e...

Please publish modules in offcanvas position.