Por Fin Teatro

Una página web dedicada al teatro, a mis pensamientos y a los de Samuel Beckett. El teatro como forma de vida...

"MEDEA, LA EXTRANJERA"

     ¡Oh cuerpo encinta de misterio, desde el fondo del liquen, entre sueños de caliente coral, ya te entreabrías a Jasón. Eras ya boca sedienta de semillas, ilímite horizonte! Jasón, Jasón, bien amado en la Cólquide, anterior a su nombre y a sus muslos dulcísimos. ¡Oh, mujer, en el fondo de tu naturaleza sólo un dios ha crecido, sólo un dios al que engulles entre labios suavísimos y húmedos! ¡Oh serpiente de amor inextinguible! Dime, dime, ¿de dónde esa profunda piedra de amor que es anterior a ti? ¿De dónde el fuego oblicuo que tu lengua reparte, esa ancestral, predestinada muerte y belleza? ¡Oh, Medea palpitante, mirándose en antiguas, claras aguas las negras trenzas y el azul turbado de la niñez en las remotas tierras! ¡Oh Medea en hondo eclipse, en sal de luna, herido el corazón, bañada en aguas trémulas: qué milagrosamente te desatas en el cuerpo salvaje, qué cobriza sabiduría surtiendo desde el légano! Ya silbas, oh reptil inspirado por los dioses de la destrucción, y en sombra acechas.

     Ese montón de Medea con espaldas de sangre fratricida, de violentas piernas de secretísima escritura, ese gemido amontonado y solo bajo cielos adversos arde, estalla de amor en roja lava. Cómo brilla el teatro manchado de rubíes asesinos y hermosos. Ojos crecen en semicírculo. Aquí, aquí la herida de la mujer herida duele en todos como boca enconada. Todos buscan el horror y el incendio. El rito, puro, ceba sus mariposas en ceniza.

    ¿Cómo escapar de las lianas verdes? Recógese el teatro en su corola disuelto de rumores y testigos mientras Medea se aleja por las calles, veloz y oscura hacia la noche en calma, manto que no fulmina y es sosiego... Persisten las pavesas en el aire, tenaces, sigilosas. Esa hormiga sin sueño que recorre el corazón, ¿es que no se pacigua?

"RECUERDA, CUERPO"
"LO QUE NOS TOCA DE LOCURA"

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